Historia y procedencia del Tarot
Los temas que con mayor frecuencia fueron estudiados por los sacerdotes egipcios eran sobre todo los que tienen que ver con el alma y la vida en el más allá, por lo que el
Tarot ó
Libro de Thot fue, en su origen, el
libro sagrado de los
antiguos egipcios.
Dicho libro estaba compuesto por
símbolos y jeroglíficos, y se realizó en
78 láminas de oro puro, en el cual estaba contenida "aquella cosa que da conocimiento a todo lo demás".
Así, se puede encontrar en el libro una verdadera conexión con la
pirámide de Keops ó la gran pirámide, con las escuelas
herméticas, con la
astrología, la
numerología y con todo lo relacionado con el
alma, el
espíritu y el subconsciente, y de manera muy notable, con
La Biblia, además de con los
libros sagrados de las más importantes
religiones.
En el siglo XVIII, tanto
ocultistas, como historiadores, prestaron atención a aquel conjunto de 78 láminas que formaban la baraja del Tarot.
Court de Gébelin, quien lo descubrió en las
prácticas populares, explica que
'sus orígenes habría que buscarlos en la antigua religión del valle del Nilo, y ver en los arcanos representaciones simbólicas de ciertos misterios que se correspondían con la iniciación hermética del antiguo Egipto.
Gébelin estaba convencido de que los símbolos
esotéricos del tarot se difundieron por toda Europa a partir de las tribus nómadas de los zíngaros o
gitanos.
Los
ocultistas del siglo XIX,
Eliphas levi y
Papus, continuaron las ideas de
Gébelin y dieron una traducción
adivinatoria y
teosófica del
Tarot.
Establecieron un lazo entre los veintidós
arcanos mayores y las
veintidós letras del alfabeto hebreo, y aplicaron al Tarot las especulaciones de la
tradición judía de la
cábala.
Las 78 láminas o
Arcanos del Tarot se subdividen en 3 grupos:
-El primer grupo está formado por cuarenta cartas denominadas "Los
Arcanos Menores".
-El segundo está compuesto de dieciséis láminas llamadas "
Cartas de la Corte".
-El tercero por veintidós ilustraciones conocidas como "
Los Arcanos Mayores".
A todo este conjunto se le denomina "Los 22 Arcanos mayores y los 56 Arcanos menores".
Cada uno de los Arcanos mayores es la
representación de un personaje o una escena simbólica. En la parte superior de la lámina, un cuadro contiene el número ordinal de la carta, y en la parte inferior, un cuadro idéntico lleva el nombre del Arcano.
Los 56 Arcanos menores se dividen en
cuatro grupos de 14 cartas. Estas cuatro series son: los
Bastos, las
Copas, las
Espadas y los
Oros. Cada serie se compone de
cuatro personajes: el
Rey, la
Reina, el
Caballero y el
paje o
Sota; y de diez cartas numeradas desde el as al diez.
Como anécdota, se debe realizar una puntualización sobre la
baraja del Tarot:
a) La lámina trece, denominada la Muerte, no tiene ni cuadro inferior ni denominación escrita.
b) La lámina del Loco no posee número; no obstante, el cuadro superior indica su número ordinal. Algunos ocultistas le denominan como el Arcano XXII, y otros el Arcano 0.
Se recomienda realizar la lectura de las cartas en relación unas con otras, y no aisladamente. En la
lectura del Tarot nada debe considerarse algo "fijo". Una carta que en determinados temas nos dice una cosa, en otros temas y otras circunstancias nos dirá otra cosa.